jueves, 18 de diciembre de 2008

Aires de libertad

Sobresaltado… abro los ojos… solo notas oscuridad a tu alrededor… respiras agitado pensando en todo lo que soñaste aquella noche. Ese paseo que diste por la prisión de la memoria, donde vistes cosas horrorosas.

Recuerdos agonizantes en el rincón más oscuro del frío habitáculo del sótano. Tiritando. Pidiendo un poco de clemencia, sólo observar un mísero rayo de sol.

Esperanzas, más privilegiadas, golpeando los gruesos barrotes de la celda. Sollozando por los gritos de los recuerdos. Pensando sobre su futuro en la prisión, con un fuerte aliciente de libertad.

Sentimientos, guardianes insensibles de ese dantesco mundo en el que las palabras y las acciones son tan caras. Simples marionetas de la sociedad, obligados a mantener su postura por miedo a las represalias.

Las primeras voces han comenzado a alzarse en la prisión. La revolución ha comenzado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario