jueves, 18 de diciembre de 2008

Engaños

Abro los ojos, todo es oscuridad a mi alrededor. Otra vez tus fríos ojos han sobrecogido mis sueños, y en un inútil intento por alcanzarlos e vuelto a perderte.
Esos ojos… la perdición. Te observan mofándose de tus sentimientos mientras un escalofrío recorre la espalda.
Una vez más me has hecho creer que sería capaz de alcanzarte, pero me mentiste; una vez más me has dado la mano en la espesa oscuridad y la has retirado condenándome a las más duras pesadillas; una vez más…
De repente una luz al fondo del camino, dos estrellas brillando a años luz de mí me hipnotizan y me obliga a seguirlas, siempre la misma trampa, como luciérnaga hechizada por la luz caigo rendido a tus encantos y vuelvo a topar con la cruda realidad.
Palabrería que no va a más, siempre preferí los más intensos silencios, ellos son fieles y saben lo que decir.
Inalcanzable, ¿o no?.

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