jueves, 18 de diciembre de 2008

Recuerdos

Recuerdo aquellos paseos en los que, con una dulce caricia, acababas con toda la desdicha del momento. Cuando los pasos a tu lado parecían levantar la hojarasca del otoño y tu mirada iluminaba los largos y oscuros caminos que, con frecuencia, recorríamos a altas horas de la noche.

Recuerdo los abrazos a cambio de nada que me otorgabas y con los que me arrebatabas una sonrisa en los momentos más difíciles.

Recuerdo esos labios a la deriva, jugando a conocer un terreno que ya conocían, titubeando con un leve mordisco mientras que acariciabas mi pelo, sumiéndome en ese letargo del que nunca quise despertar.

Recuerdo las noches en que las estrellas jugaban a escribir nuestros nombres mientras, tumbados sobre la espesa hierba, la lluvia golpeaba nuestro rostro suplicando un segundo de atención.

Recuerdo aquel día en el que sujetando fuertemente tu mano tuve que despedirme…

Mi último adiós se compone de una rosa y una lágrima sobre el ataúd. Abrazando sombras te esperaré hasta que la eternidad vuelva a unirnos.

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