domingo, 30 de mayo de 2010

Tiempos de arrepentimiento

Yaces en el subsuelo de tu cerebro, en la trastienda de la conciencia, bebiendo whiskey con soledad. Sabes que te mira con indiferencia pero con una rabia contenida durante años. Una amiga de toda la vida apartada del mundo con dos tragos y un adiós.
Nunca olvidarás aquella tarde en la que te juró que nunca más se separaría de ti mientras las lágrimas surcaban sus gélidas mejillas y apretaba tus manos con tristeza. La luna se te apareció la noche anterior jurándote amor eterno. Después de tanto tiempo intentando acariciar sus suaves y delicados muslos no pudiste negarte a su proposición, pero un amargo recuerdo te sacudió y una lluvia de cuchillas voló hacia el cielo destrozando su alma en mil pedazos imposibles de unir.
Fustigaste tus deseos sin dolor, arrepintiéndote de cada golpe, cada grito, arrepintiéndote de ser, de sentir, de las caladas de soledad y sus abrazos por compasión. Las cosas nunca serán como fueron, no habrá llamadas que desaten la risa y la locura ni relatos con los que llorar, no habrá ni tú ni yo, no habrá un nosotros, sólo una línea de lágrimas marchitas y memorias muertas que sacudirán mis sueños induciéndome a la más cruda de las realidades, mi triste mundo, y haciendo que…
Ahora te miro desde este húmedo agujero, arropado por mi ego y tiritando de arrepentimiento. Te veo. Irónicamente, no vienes sola. Te acompaña la luna. No os miráis a los ojos, ni siquiera os habláis, no parecéis conscientes de estar una junto a la otra. Tan sólo intercambiáis sollozos y abrazos para olvidar. Para olvidarme... y así poder mantenerme vivo en vuestros recuerdos.

3 comentarios:

  1. Me alegra seguir leyéndote de vez en cuando :)

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  2. Me gusta leerte, a ver si actualizas y leo algo más actual.

    Un ciego más.

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  3. Es bonito leer algo de vez en cuando

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